Desde los 2–3 años con series muy visuales y repetitivas como Peppa Pig. Los niños pequeños absorben el idioma de forma inconsciente si la exposición es regular y divertida.
Sin subtítulos es lo ideal para niños que aún no leen. El cerebro infantil asocia el sonido directamente con la imagen, sin pasar por la traducción. Si el niño ya lee, subtítulos en inglés pueden ayudar.
La OMS recomienda no más de 1 hora diaria para niños de 3–5 años y 2 horas para mayores de 6. Dentro de ese tiempo, el inglés audiovisual es una opción excelente.